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Vía crucis de Enseñanza Media

En un clima de profundo respeto y con el entusiamo propio de los jovénes, nuestra enseñanza media acompaño a Jesús al calvario a través de las estaciones del Vía Crucis representado por cada curso.

CRISTO, Hijo único del Padre sin principio,
que, inocente como eres, mueres hoy
por nosotros los culpables,
ten presente el valor de tu sangre
y borra el pecado del pueblo todo;
ya que por nosotros has querido
sufrir salivazos, oprobios, cadenas, golpes,
bofetadas y azotes,
la cruz, los clavos, la angustia, la muerte,
la lanza y por fin el sepulcro,
concede a estos pobres hombres
por los que has querido padecerlo,
la felicidad inefable del reino celeste.

Que los que postrados veneramos tu pasión,
lleguemos a gozar de tu resurrección
en el cielo

Que la cruz de nuestro Señor sea mi orgullo, que su sangre me traiga la verdadera redención, que su resurrección me dé una fe firme y una esperanza segura de la resurrección de los fieles, que su gloriosa ascensión a los cielos me lleve con el deseo diariamente hacia ellos, que la venida del Espíritu Santo a nuestros corazones borre todas nuestras culpas pasadas.

¡La cruz es mi baluarte! ¡La cruz es mi camino y mi fuerza! ¡La cruz, una bandera inexpugnable! ¡La cruz es arma invencible! La cruz rechaza todo mal. La cruz hace huir las tinieblas. Gracias a ella emprenderé el camino hacia Dios.

DOBLO mis rodillas ante aquel a quien toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra, en el abismo, y reconozco mi culpa ante el Padre de los astros, ante el dueño de los espíritus, el que tiene poder lo mismo en la tierra que en el ciclo.