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El ayuno que me agrada consiste en esto

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. El ayuno que a mí me agrada consiste en esto dice el Señor: si te das a ti mismo en servicio del hambriento,  si ayudas al afligido en su necesidad,  tu luz brillará en la oscuridad,  tus sombras se convertirán en luz de mediodía.  Yo te guiaré continuamente, te daré comida abundante en el desierto, daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta el agua. Con este sentimiento nuestros alumnos han comenzado a visitar hogares de ancianos llevando no solo cosas materiales, sino principalmente el cariño y la compañia que es lo más valioso que poseemos.

El ayuno no es sólo algo externo como lo veían los fariseos. El Papa hace referencia a las palabras de Cristo y muestra que el ayuno va al interior del hombre. Consiste en cumplir lo que Dios quiere y amarlo con todo el corazón.

Pondré todo mi esfuerzo en mis actividades de la mañana: en el trabajo, en la escuela, en el hogar como detalle de amor y de fidelidad a la Voluntad de Dios en mi vida.

Nosotros nos preparamos para acompañar a Cristo en su camino a la cruz. Ayunar, no consiste sólo en dejar de comer, sino en la fidelidad a lo que Dios quiere que cumpla cada día y cada momento. "Amar al projimo como a ti mismo..."

Jesús, a veces me meto tanto en mi vida que me olvido de Ti. Sé muy bien que me has pensado para un plan más grande del que veo yo. Ayúdame a conocer cuál es tu Voluntad sobre mi vida y cómo puedo acercarme cada día más para cumplirla.

“Lo único que debemos hacer es seguirle, para poner en práctica la voluntad de Dios y entrar en su reino, en la vida eterna” (Benedicto XVI)

“Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley?” Jesús le contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma (Dt 6,5) y con toda tu mente... El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”...» (Mt 22,35-40).

"Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los Ángeles, aunque fuera sabio, aunque tuviera una gran fe, SI NO TENGO AMOR , NADA SOY ".

Sólo viviendo en el amor podrás tener PAZ en tu alma, podrás tener esa tranquilidad interior que da la única y verdadera FELICIDAD al hombre.

Recuerda que el AMOR con que trates a tus hermanos y conque hagas las cosas, es lo más importante para Dios. Cuando mueras y llegues a Dios, El te preguntará: 
¿ Cuánto amaste a tus hermanos?.