Autoridades presentes, Hermanas Religiosas, Personal Directivo, Docentes, Alumnos, Exalumnos, Padres y Apoderados, Integrantes de la Familia Gianellina y amigos todos de este querido Colegio.
Como fértil semilla nace, en una fría mañana del 12 de enero de 1829, nuestra amada familia Religiosa, de Hijas de María Santísima del Huerto. San Antonio María Gianelli, llevaba en su corazón una sola motivación; ¿Qué más puedo hacer por Dios y por mis hermanos necesitados de asistencia y caridad?. Sólo no puedo,
Es necesario que mis hijas me ayuden y acompañen en esta difícil, pero sublime misión, que la fuerza del Espíritu Santo impulsa en mi alma. Y nace así nuestro Instituto. Y nace con un carisma singular: “Caridad Evangélica Vigilante”. El Buen Pastor del Evangelio es mi único modelo, repetía el humilde servidor del Señor. Y allí nace y se hace cuerpo un sueño, casi imposible de imaginar en aquel tiempo y con esos medios humanos. Caridad Vigilante, que ve más allá de lo que humanamente, de pronto, se puede ver… una caridad que, según Gianelli, no debe conocer ni cansancio ni límites…. Atenta, disponible, abierta a las necesidades de cada época.
La semilla creció y se expandió rápidamente. Y llegó a nuestra patria allá en un caluroso enero de 1929. Hace ya 80 años. Llegaron primero 4 Hermanas: Hna. Elena Acosta, Francisca Irivarri. Hna. Rita Brennan y Auxiliatriz Bouza, luego el 23 de febrero se integraron 3 Hermanas más. Hermanas sin miedo al cambio de cultura, idioma, costumbres. Hermanas que dándolo todo, hasta su propia vida, se entregaron sin medida al servicio del prójimo.
La Historia del Colegio se fue tejiendo de a poco, hasta lo que hoy tenemos. Tal vez haya aquí entre ustedes más de un testigo de lo que fueron aquellos inicios. Nuestras primeras Hermanas que, sacando las fuerzas solo de la fe y la Obediencia al proyecto de Dios, abrieron estas puertas y con gran alegría y entusiasmo iniciaron las clases el 4 de marzo del mismo año.
A estas 7 humildes semillas de bien y de bondad, siguieron luego a lo largo de estos 80 años más de cien Religiosas que silenciosamente, pero sin pausa fueron construyendo la Comunidad Educativa que hoy Celebramos. A estas mujeres simples, pero fuertes en la fe y el amor, queremos rendirle nuestro homenaje en este día, junto a los incontables Laicos que a su lado fueron forjando el espíritu que anima esta hermosa Comunidad.
San Antonio Gianelli, sea hoy nuestro mediador para entregar al Padre Dios, la ofrenda de estos 80 años de amor y servicio, e interceda para que otros y muchos años más, esta obra, cimentada sobre el sólido cimiento de la Vida que es Jesús el Señor y el amor a la Virgen nuestra Madre del Huerto, siga creciendo para bien de nuestra patria, de nuestra ciudad, formando “honrados ciudadanos y ejemplares cristianos”, con verdaderos valores.
Pido a nuestra tierna y amorosa Madre del Huerto, que bendiga con la mano de su Hijo Jesús a cada uno de ustedes y en especial a las Hermanas, Docentes, Paradocentes, Alumnos, Exalumnos, Padres y Apoderados, auxiliares, porteras, inspectoras, personal administrativo, personal de limpieza, amigos de la Familia Gianellina, que han hecho y hacen posible que hoy estemos celebrando estos 80 años de ininterrumpida labor en la educación y formación de las futuras generaciones.
Hna. Ana Calderón Gatica
Superiora Provincial
Quillota, 3 de julio de 2009 |