DEBATE VALORICO " El ABORTO Y SUS DIVERSAS FORMAS.El día 27 de agosto y en el marco de la la celebración de los 80 años de fundación de nuestro colegio, y siempre buscando ser un aporte a nuestra sociedad actual, nuestro colegio realizó un debate valórico que conto diversos expositores de la zona y con la grata participación de Monseñor Fernando Chomali consejero en Bioética en la Conferencia Episcopal de Chile, fue nombrado por el Papa como miembro del Pontificio Consejo para la Vida. Hasta su promoción al episcopado, El debate fue moderado por el Sr:Roberto Ignacio Silva Bijit, Profesor de Estado de Historia y Ciencias Sociales,Fundador y Director del diario “El Observador”. |
Durante los últimos años hemos asistido a diferentes transformaciones en los ámbitos de la sexualidad y la reproducción en Chile, así como en el resto de los países de la región. Se ha producido un espacio de disputas políticas, científicas, éticas y valóricas, en las cuales es posible visualizar diversas formas de interpretar problemas como el del aborto. En este debate, los discursos biomédicos y bioéticos han alcanzado una legitimidad social de gran relevancia. Es así como la medicina se ha convertido en un nuevo supuesto depositario de la verdad, en el lugar donde expertos, supuestamente objetivos y moralmente neutrales, emiten juicios muchas veces definitivos desde filosofías y miradas del hombre no integrales.

En este sentido nuestro colegio buscando iluminar a toda la comunidad educativa de la zona reflexiono sobre el tema del aborto en Chile, a partir de la revisión del contexto histórico actual del país, y plantea una crítica desde la perspectiva del género, la bioética y la mirada desde el cristianismo. La vida se confía al hombre como un tesoro que no se debe malgastar, como un talento a negociar.

El hombre debe rendir cuentas de ella a su Señor (cf. Mt 25, 14-30; Lc 19, 12-27).Es en este sentido que la Iglesia considera que «La vida humana es sagrada porque desde su inicio comporta" la acción creadora de Dios" y permanece siempre en una especial relación con el Creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término: nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente». Donum vitae |