El ahorcado español que salió vivo
Mariano Coronado se salvo de la ahorca pese a ser ahorcado.
Corría el año 1802 cuando un soldado fue condenado a la pena capital por robo y homicidio. El juez dictaminó que se efectuaría en la Plaza Mayor de Valladolid. Y efectivamente se ahorcó a aquel soldado llamado Mariano Coronado. Una vez ahorcado, y creyendo que su alma había ascendido definitivamente, se bajó el cuerpo de la horca y las Hermanas de la Caridad se hicieron cargo del cuerpo, que iba camino del féretro cuando movió una mano. Volvió a la vida poco a poco y las monjas se encontraron con un dilema ¿Lo reahorcamos? se preguntaron. Después de la sesuda reflexión se decidió que había cumplido con la justicia. Había sido condenado a la horca y había sido ahorcado, por lo que la pena ya habia sido efectuada.
Pero aqui no acaba la historia, porque después se procesó al verdugo por considerarlo culpable de la "vida" del Mariano Coronado. Afortunadamente para el "pobre" verdugo, el juez concluyó que había hecho bien su trabajo y que la culpa del poco afortunado hecho residía en haberlo bajado demasiado pronto de la soga. En definitiva, Mariano Coronado fue condenado a la horca y con eso cumplió la pena. ¿Salió vivo? No era su problema.
DÍA DEL TRABAJO
Se celebra en muchos países el primero de mayo, a raíz de la huelga que comenzó en Chicago ese día de 1886 y que cobró varias vidas. Pardójicamente en Estados Unidos el día del trabajo se celebra en septiembre, por decisión del presidente Grover quién temía que se repitieran los disturbios si se conservaba la misma fecha.
LA IZQUIERDA y LA DERECHA
¿Sabías a qué se debe la denominación de DERECHA E IZQUIERDA de las tendencias políticas? En la Asamblea francesa de 1789, los conservadores se sentaron a la derecha del presidente de ésta y los radicales lo hicieron a la izquierda.
T I T A N I C
En 1898, catorce años antes de que el Titanic zarpara, el marino estadounidense Morgan Robertson escribió una novela llamada Futilidad, sobre un lujoso barco que se hunde en su viaje inaugural al chocar contra un iceberg en el Atlántico. La nave, era la más grande del mundo, con un casco triple e imposible de hundir. Sus pasajeros eran la crema y nata de la aristocracia y además, no había suficientes botes salvavidas. El nombre de la embarcación era, créalo, El Titán.
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