Autoridades Religiosas, civiles y militares, Comunidad Educativa, Exalumnas, amigas y amigos, invitados especiales.
¿Qué estamos celebrando? Ciertamente los 80 años de nuestro amado Huerto de Quillota.
La celebración de los 80 años de nuestro Colegio, se constituye en el momento oportuno para dejar testimonio de cuanto se ha realizado, cuatro religiosas de Hijas de María Santísima del Huerto han vivido el sueño de fundar y desarrollar una obra de Dios y de María del Huerto. Es momento oportuno, porque permite mirar con sabiduría la historia, y reconocer en ella, aquello que es perdurable y que debe conservarse con esmero; al mismo tiempo es la oportunidad de ver más allá. Desde esta mirada se descubren hitos que han jugado un rol clave en ese desarrollo, y por lo mismo están llamados a constituirse en los ejes de nuestra historia institucional.
En la hora de la fundación, y como en toda hora fundacional, se observa el ardor, el entusiasmo, se individualizan los sueños, las aventuras. En este contexto, 4 religiosas cruzaron la cordillera y articularon este sueño grande y audaz, Hnas: Elena Costa; Francisca Irisarri; Rita Brennan y Auxiliatriz Bouza. Es necesario establecer con claridad el legado, pues constituyen un testimonio de desprendimiento, de generosidad y amor. Dejando atrás familia, hogar, patria...
Han transcurrido 80 años, desde aquel memorable 1929. Nuestra Congregación se estableció en Quillota para responder a las necesidades de los tiempos y desde sus inicios fue un aporte religioso, social, cultural y humano en el campo de la educación. La sociedad Quillotana toda evalúan la gestión en base a resultados muy concretos: eficiencia y eficacia en la gestión, pertinencia y consistencia de sus productos: ¡cuántas exalumnas renombradas profesionales y con responsabilidad social!, es un binomio inseparable del legado fundacional de San A.M.Gianelli. Observado así este escenario, ¡el aporte es radical!
Igualmente, desde la primera hora de la fundación, trabajaron los laicos a la par de las Religiosas, para procurar educación, asistencia y esperanza a muchas generaciones de niños, jóvenes y familias que durante estos 80 años pasaron por nuestro Colegio.
Por eso hoy es un día de gran gozo y celebración, reconocimiento y gratitud a tantas personas que a lo largo de estos 80 años colaboraron y aportaron con tanta generosidad; un día de tomar conciencia del patrimonio que hemos atesorado e, igualmente de mirar el horizonte con renovada esperanza, luchando por la hermosa consolidación de un futuro basado en la pedagogía del amor.
Unamos nuestras voces para decir: ¡Gracias! y unamos nuestras manos y nuestros corazones para pedirle al Señor que ¡bendiga la misión y la familia Huertana-Gianellina en Chile y en el mundo entero con nuevas y abundantes vocaciones!
Y que estos 80 años de nuestro querido Colegio nos ayude a reavivar el servicio fecundo, desde nuestra labor educativa inspirada en Jesucristo y en su Evangelio, con la impronta de San A. M. Gianelli, la Virgen del Huerto y las Religiosas, y que ellos intercedan para que nuestra FAMILIA crezca y mantenga encendido el Fuego Gianellino.
¡Buena fiesta a todos y muchas gracias por contar con cada uno de ustedes!
Quillota, 3 de julio de 2009 |