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AÑO SACERDOTAL PROMULGADO POR EL PAPA BENEDICTO XVI

El Año Sacerdotal, promulgado por el Papa Benedicto XVI, para celebrar el 150 aniversario de la muerte de San Juan María Bautista Vianney, el Santo Cura de Ars, ya ha comenzado. Lo abrió el Santo Padre el día 19 de junio, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y de la Jornada Mundial de Oración para la santificación de los Sacerdotes y será clausurado el 4 de agosto del año 2010. El anuncio de este año especial ha tenido una repercusión mundial positiva, en especial entre los mismos Sacerdotes.

Todos debemos empeñarnos a fin de que sea un año ampliamente celebrado en todo el mundo, con toda su grandeza y con la calurosa participación del pueblo, que sin duda ama a sus Sacerdotes y los quiere ver felices, santos y llenos de alegría en su diario quehacer apostólico.

            El Santo Padre dijo que con este año especial se quiere “favorecer esta tensión de los Sacerdotes hacia la perfección espiritual de la cual depende, sobre todo, la eficacia del ministerio”. Especialmente por eso, debe ser una año de oración de los Sacerdotes, con los Sacerdotes y por los Sacerdotes; un año de renovación de la espiritualidad del presbiterio y de cada uno de los presbíteros. En el referido contexto, la Eucaristía se presenta como el centro de la espiritualidad sacerdotal. La adoración eucarística para la santificación de los Sacerdotes y la maternidad espiritual de las religiosas, de las mujeres consagradas y de las mujeres laicas hacia cada uno de los presbíteros, como propuesto ya desde hace algún tiempo por la Congregación para el Clero, podría desarrollarse con mejores frutos de santificación.

San Antonio Gianelli, hablando de los Sacerdotes, dijo: … la santidad del Sacerdote debe ser fuerte, robusta, animad, toda vivacidad, toda luz… es decir, iluminativa, porque debe dar luz a todos los demás, según dice el Evangelio: “ustedes son sal y son luz…, «... la vocación del sacerdote es para la  modestia, para las obras santas, para las cosas puras de Dios”

Dice un comentarista:  San Antonio Gianelli fue  un Sacerdote tenazmente fiel a su propia vocación, espíritu indómito, ardiente, inquebrantable, a veces implacable y, por la intensidad de su vida cristiana, fidelísimo a la urgencia de la caridad que lo convierte en discípulo humilde y enamorado de su Señor, un maestro, un padre celosísimo de los que le son confiados…”

Como “FAMILIA GIANELLINA”, queremos adherir a esta iniciativa del Santo Padre, rezando y haciendo rezar en nuestras Comunidades por los Sacerdotes, especialmente por los Capellanes de nuestras Obras y por los co-hermanos. Como FAMILIA GIANELLINA necesita-mos orar al Dueño de la mies, para que mande operarios para su mies. Agradezcamos el don del Año Sacerdotal y acojamos esta preciosa oportunidad.
Desde la Escuela On Line y con ayuda de algún grupo del Molagi, ofrecemos y sugerimos:

* Un Rosario Sacerdotal Gianellino, con reflexiones extraídas de las Prédicas de nuestro Fundador, para ser rezado los días 21 de cada mes;

* Adoración Eucarística,  por la santificación de los sacerdotes;

* Redescubrir el don del sacerdote y  profundizar en la esencia de la vocación sacerdotal, a través del pensamiento de nuestro Padre Fundador.

A.GIANELLI, Prédicas, Vol. 8º, p. 550